Ti tit, ti tit, ti tit…suena el despertador. Son las 7:00 de la mañana y me levanto raudo a prepararlo todo para la intensa jornada de hoy. Este es el día en el que, mi compañero de 4 patas y yo, salimos de “caza”.
Desayuno sin apenas masticar y cogiendo mi equipo, el chubasquero y el collar de Berta, entro en el coche con una sonrisa en la cara pues la montaña, el frío y la escarcha que la noche anterior nos había brindado…son el perfecto auspicio de un día inolvidable.
La montaña a la cual nos dirigimos aparece enfrente pintada con los besos y caricias de unas nubes que me hacen imaginarme envuelto por ellas ahí arriba y…no querer volver nunca más. Sí. Hoy será un día productivo.
Después de no más de media hora de reloj dejo el coche en un claro y tras sacar del transportín a la perra, comenzamos una larga caminata por la senda que de niño tantas veces había recorrido.
Berta, fiel, incansable y trotadora como la que más, husmea la maleza y está atenta a todos y cada uno de mis movimientos. El equipo que llevo a mis espaldas es pesado…pero es lo que tiene si se quiere rememorar cada momento vivido.
No han pasado 20 minutos de caminar por la cerrada montaña, márgenes y zarzales cuando delante de nosotros, aproximadamente 15 metros, un simpático lagomorfo nos da los buenos días.
Mando a la perra tumbarse (suerte que ella venía detrás y no había detectado al conejo) y me preparo para efectuar el lance: rodilla en suelo, me cubro aprovechando una gran encina, cojo mi “arma”, apunto,….visualizo mi objetivo…y plsssssssss: efectúo el disparo. Primera “pieza” de hoy.
Una vez en mis manos, observo a mi “víctima” y me recreo en ella, la miro, me percato de los pequeños detalles, su pose… la vuelvo a mirar y disfruto de ello.
Berta, a todo esto, lógicamente con su cola en alto e impaciente por retomar la marcha, ya gimotea delante de mi. Lo dicho, es un puro nervio.
Siguiendo con el paseo decido adentrarme en el conocido “barranc d’astucia”; un sitio de difícil acceso por sus altos márgenes, resbaladizos suelos y sobre todo una densidad de vegetación que amedrenta al más valeroso. Pero por ello, lugar idóneo donde pueden habitar las buscadas presas y en el cual poder divisar “caza” y poder “disparar”.
Una vez allí bajo, no sin sufrir lo nuestro (bueno yo, porque la perra da gusto verla lo ágil y veloz que galopa) Berta con sus carreras me indica que por ahí algo “anda suelto”. Decido pues retirarme y subir a lo alto de una loma, unos 50-60 metros más arriba, oculto tras un viejo algarrobo y esperar al tímido animal. No quiero espantarlo. Es mejor esperar. Berta ya acostumbrada, sabe que esto es cuestión de mirar y callar. Son estos momentos en los que uno en silencio mira a su alrededor y, entre la impaciencia por divisar al desesperante animal y la belleza de los diferentes tonos de verde, comprende que ese día no será olvidado jamás.
Sin señal alguna, en unos de esos especiales instantes, hace acto de presencia en el centro de la escena de aquel barranco, el señor raposo.

Pero en un abrir y cerrar de ojos y con un solo dedo, al entrecruzar nuestras miradas, en un fugaz lance, ya está capturado.
¡Qué cosa más bonita de animal! ¡¡Qué colores, que estampa…!!
Hoy, a eso de las 9 y media, decido dar por concluida la jornada. Tengo ganas de llegar a casa y revelar las fotos realizadas para poder “quedarme” con este animal para siempre, sin haber acabado con su vida, y sabiendo que quizá algún otro día pueda ser él de nuevo el objetivo del disparo de mi cámara.

(Día cualquiera en una posible jornada de caza fotográfica.)


















Comentario de Muriel el día Oct 28, 2008 | Responder 1
Hola Raul. Menudo post! Me gustan mucho los post que haces, porque además de coger muy buenos e interesantes temas de los que hablar, la forma de escribirlos, de expresarte lo haces muy bien, nos transmites la idea igual igual que como te la imaginas.
No dejo de leer ningún post tuyo, porque en cada uno de ellos aprendo algo nuevo cada dia, y a parte, con las ganas que le pones al escribir cada uno vale la pena.
Lo dicho.. me encantan tus post.
Enhorabuena, y a por el siguiente!!
Comentario de raul el día Oct 28, 2008 | Responder 2
Hola.
Pues muchas gracias.
Me alego. Se hace lo que podemos. Y si con ello conseguimos que, aunque sea 1 sola persona, alguien se acueste aprendiendo algo nuevo sobre la naturaleza un día o mucho mejor…queriéndola un poquito más…YA ES UN GRANITO DE ARENA MÁS PARA FORMAR LA FUTURA PLAYA.
Muchas gracias de nuevo y encantado de tenerte por aquí con nosotros como siempre.
Saludos.