Son criaturas aunque pacíficas por naturaleza, también escurridizas, tímidas y solitarias… motivo por el cual es complicado su estudio. No hibernan. Algo que ha llamado la atención a la comunidad científica es su falso pulgar (en realidad se trata de un hueso sesamoideo) que forma una especie de “sexto dedo”. Esta modificación le permite manipular y agarrar con cierta destreza los tallos de bambú, capacidad de vital importancia en la supervivencia de este animal por ser este complemento el pilar básico de su dieta. Suelen vivir una media de entre 10 y 15 años en estado salvaje y alrededor de unos 30 años en cautiverio
Solo existen alrededor de 1000 pandas viviendo en libertad ( en reservas especiales protegidas por el Gobierno Chino). Se cree que unos 100 residen en zoológicos.
Muy a nuestro pesar, a no ser que mejoren las cosas, su desaparición esta cerca ya que debido a la destrucción de su hábitat (tala de grandes zonas de bambú), la caza furtiva (aún habiendo una sanción impuesta por el Gobierno Chino de cadena perpetua para los asesinos de este animal) y la dificultad de su reproducción en cautividad…poco a poco se está esquilmando a dicha especie.
Diversas entidades ecologistas aseguran que nos encontramos en la sexta gran extinción masiva de especies y que si las cosas siguen como hasta ahora, en el 2050 se habrá extinguido más de un tercio de las especies existentes y tal vez la mitad para el 2100.
Esperemos que el oso panda deje de ser la típica imagen de “la extinción, de lo precario….” y pase a convertirse en un modelo de esperanza de supervivencia, tanto para sí mismo como para el resto de especies. Eso sí, sin olvidar su cara de ternura, su gracia sin igual…que hoy en día llaman tanto a nuestros pequeños y les acercan más aún si cabe a la naturaleza.

Comentario de oliver el día Oct 13, 2008 | Responder 1
me parece bien que quieran salvar una gran especie y me parece de que no deberia estar esa situacion de extincion.Sigan asiiii.