Todos hemos oído, leído o visto esas historias tan difíciles de creer en las que un animal de alguna forma prevé el posible peligro de su compañero humano y hace lo posible para llamar su atención con su comportamiento. Hablamos de posibles peligros como un ataque cardíaco, ataques epilépticos, desmayos…y hasta de cánceres existentes.

Ahora ya sabemos que esas historias eran increíbles, si, tal vez,…pero totalmente ciertas, científicamente probadas y explicadas.
Primero comentaremos cómo los animales (nos centraremos para posterior información, en los perros) detectan, notan o saben…que algo ocurre a su alrededor, algo se modifica en su compañero humano, indican que algo puede ir mal.
Todo viene, como ya os habréis imaginado, por el olfato. Y es que el olfato del perro es algo magistral. Si el hombre posee alrededor de unas 500.000 células olfativas, el perro (según qué razas) puede llegar a poseer desde 125 a 300 millones de dichas células. Como hemos comentado en anteriores posts, en la piel del ser humano, existen gran cantidad de partículas/células muertas. Tales partículas, a su vez, contienen la sustancia denominada queratina. Todo este conjunto de moléculas humanas, a parte de permanecer sobre nosotros, se desprenden de nuestro cuerpo y son transportadas por el aire.
Además, debemos añadir también a estas partículas otro tipo de componentes como el sudor, grasas, vapores o bacterias y demás sustancias o tejidos que al despegarse de la piel humana…se desplazarán con ellas y viajaran con el movimiento del aire.
Todo esto que hemos comentado, es lo que detecta el perro. Por ello, también es capaz de detectar cambios fisiológicos y/o bioquímicos que tengan lugar en nuestro interior.
Es por esto, que se ha entrenado a perros para que detecten tejido canceroso. Si son capaces de “olerlos”, ¿se les podría entrenar para que los marcarán con el fin de identificarlos entre otras emanaciones? ¿Podrían ser detectores de muestras cancerosas?
En el British Medical Journal, se publicó un estudio en el que varios experimentos han demostrado que los perros pueden ser entrenados para detectar cáncer en la vejiga.

Ya en 1989, científicos comentaron de qué forma una mujer buscó a los médicos al ver que su perro demostraba especial interés por una lesión en la piel que finalmente acabo siendo un cáncer.
“Científicos del hospital Amersham, en el condado inglés de Buckinghamshire, esperan que los estudios les permitan desarrollar un instrumento que sea tan eficiente como el olfato canino para detectar los indicios de cáncer.”
Fuente:
BBC-Mundo.com,
Enbuenasmanos. com: Autor: Alicia Dell Arciprette, Directora de TACOP Argentina. Articulista de Enbuenasmanos
huellitas.com.
Escrito por raul |