Dentro del término “águila Imperial” encontramos al águila imperial propiamente dicha (Aquila heliaca) o águila imperial oriental y al águila imperial ibérica ( Aquila adalberti). Esta última también es conocida como Aquila heliaca adalberti. Hoy en día ambas por separado conforman especies diferentes.
El águila imperial pertenece al orden de los Falconiformes y a la familia Accipítridae. En este primer post, y de forma general, hablaremos del águila imperial oriental para en una posterior entrada tratar a la rapaz imperial ibérica.
El águila heliaca se en se encuentra distribuida por Grecia, Rusia Meridional y el sur de Asia Central y Siberia, incluso Mongolia. Es un ave que en invierno emigra a la zona del sureste asiático y a África oriental. Al igual que su pariente ibérico, suele habitar los campos despejados con algunos árboles o en los márgenes de los bosques y tiene especial predilección por los lugares cercanos al agua.
Morfológicamente, posee una longitud que varía de 73-85 cm. y su envergadura ronda los 180-210 cm. El peso para los machos no supera los 2′5 kg, mientras que la hembra, como suele pasar en estas aves de presa, suele ser mayor, variando de 3′2 a los 4′5 kg.
Se alimenta de mamíferos de pequeño y mediano tamaño (lagomorfos: conejos y liebres;roedores: ratones, marmotas..) , aves (palomas, perdices, patos, zancudas, urracas…), reptiles ( aunque más común este componente en la dieta de la rapaz ibérica), invertebrados, carroña y hasta algún que otro pez.
Para su progenie, construye el nido de ramas en los árboles. Este dará cobijo a una puesta de 2 a 3 huevos, cuya incubación se alargará un tiempo de 43 a 44 días.
Desgraciadamente se encuentra en peligro de extinción, siendo la destrucción de su hábitat y la escasez de sus presas habituales junto con la influencia de la ganadería los motivos más comunes.

















