
La historia de floquet de neu para nostros comenzó el 1 de Octubre de 1966, cerca del poblado de Nko, en la selva de Ekonoguong y Niabesán, en laprovincia del Río Muni de la antigua Guinea española, actual Guinea Ecuatorial.
Un cazador llamado Benito Manié, perteneciente a la tribu essamangon (etnia fang), después de acabar con la vida de toda una familia de gorilas por considerar que los primates esquilmaban sus cosechas, reparó en el detalle de que en el lomo de una de las hembras, se resguardecía ante el miedo una cría de gorila blanco. Era un gorila albino y el primer nombre con el que se le conoció fue el de “ Nfumu-Ngui” cuya traducción al castellano de la lengua Fang viene a ser -gorila blanco-.
El primate pesaba cerca de 8´75 kg y media 54 cm. En el momento de su captura a Copito (empecemos a llamarle así) se le atribuyó una edad de 2 o 3 años.
El cazador entregó tan blanco gorila al Centro de Adaptación y Experimentación Zoológica que residía en Ikunde bajo la dirección del Ayuntamiento de Barcelona. Poco tardó el gorila en ser vendido al primatólogo Jordi Sabater Pí por 15.000 de las antiguas pesetas.
Copito no llegó a nuestro país hasta el 1 de Noviembre del mismo año de su captura, pasando alrededor de un año en casa del veterinario Ramón Luera, para poder adaptarse al nuevo medio antes de ser ingresado en el zoológico de la ciudad condal.
Bueno, este es el pasado del gorila más conocido de la historia ( con los respetos de King Kong, claro). En los siguientes post comentaremos la causa de su singularidad (característica la cual significó también su final) , su vida en el zoo, su muerte y lo que supuso en el panorama científico y natural actual. En resumen, ahondaremos en una de las tantas grutas de curiosidad y rarezas que nos abre y nos muestra la madre naturaleza.
Son las tres de la tarde aproximadamente. El calor derrite hasta las piedras. Es una buena hora para idear una estrategia de caza pues leones, leopardos y hienas duermen y se cobijan a la sombra debido a las altas temperaturas. No hay competencia. Los animales prosiguen sus vidas con total normalidad como cualquier otro día. Pero hoy algo es diferente.
una máquina perfecta cual ingeniería mecánica preparada para la fórmula 1. Sus largas patas, unas garras no retráctiles (a diferencia de los demás felinos) para sujetarse al terreno en los innumerables quiebros y giros de sus víctimas, su cuello corto, su cabeza pequeña, sus orejas pegadas a su cráneo, un pecho profundo, una cola para estabilizarle en los cambios de dirección…y, sobre todo, una columna vertebral flexible le convierten en un perfecto velocista.
Los erizos (Erinaceinae) son una subfamilia de pequeños mamíferos cubiertos de púas.
Estas púas aparte les confieren su mecanismo de defensa, pues cuando se ven en peligro se enrollan formando una bola de púas. La efectividad de este mecanismo depende del número de púas que posea el erizo. En caso de ser escaso, prefieren salir huyendo o atacar.
Un lobezno debe madurar a marchas forzadas, adaptarse al medio y en cierta manera dejarse de juegos y aprender a defenderse, a cazar, a pelearse si es necesario. No está preparado para permanecer siempre con el carácter de cachorro ya que si así fuera perecería. No sobreviviría a la dura, severa y real naturaleza. Sin embargo, el perro estas características “infantiles” las ha mantenido a lo largo de su evolución (gracias al ser humano?). Un perro adulto, psicológicamente hablando, sigue siendo de alguna manera (y dependiendo de la raza) un cachorro de lobo. No necesita madurar y prepararse para la dura vida de la supervivencia, no necesita cazar por sí mismo… ya que se ha desarrollado a nuestro lado. Su evolución está ligada a nosotros.





















