Como ya comentamos anteriormente, con el reforzamiento positivo y a través del reforzamiento instrumental estamos adiestrando en positivo. La técnica del fortalecimiento fue descrita por primera vez por E.L.Thorndike en su “Ley del Efecto”. En este modelo se propone el concepto de que si a una respuesta (realizada a consecuencia de la influencia de un estímulo) le sigue un hecho positivo, la asociación entre la respuesta y dicho estímulo se verá fortalecida. Por el contrario, si la respuesta del animal va seguida de una reacción considerada por el animal como negativa o molesta, la mencionada asociación se debilita.
Un invento que facilita el adiestramiento en positivo y ha revolucionado el panorama actual es el clicker. Esta técnica está triunfando actualmente por toda Europa y en Estados Unidos.
El clicker como objeto físico es una cajita de plástico que incorpora una pequeña placa de metal por la que produce un peculiar chasquido de 2 tonos al presionar y al soltar la lámina de metal.
Pero más importante que su forma, el material o el sonido que produce…(ya que podemos encontrar en el mercado clicker de diversas formas, materiales…y el ruido no es algo vital pues cualquier señal que, de forma repetida, preceda a un estimulo positivo en el animal, este la asociará a reacciones placenteras) el clicker es útil y eficaz por los efectos que consigue tanto en nosotros como en nuestra mascota.
Si bien es cierto que debido a su forma y materiales empleados en su elaboración, dicho utensilio es fácil de manejar, de llevar a cualquier lugar de la casa o de utilizar en el momento que queramos.
Pero, ¿en qué principios se basa el clicker?
En su aplicación se tienen en cuenta: un reforzador primario (el premio en sí= caricias/felicitaciones, comida, juego, su juguete preferido=pelota, cuerda, trapo…), y reforzador secundario (es el estímulo o señal- el ruido del clicker- que indica al animal que enseguida va a recibir un premio; de ahí que también se le denomine “estímulo puente” ya que conecta acción con premio)
El clicker por su facilidad en la práctica mejora el entendimiento por parte de nuestra mascota ya que influye también en el tiempo de demora. Este periodo de tiempo es el que se establece entre la acción del animal y el premio. Esta demostrado que cuanto menor sea este, cuanto menos tiempo separe a acción y premio, más rápidamente y fácil asimilará el ejemplar lo que pretendemos que asocie. Esto se debe a que si el perro se sienta y al cabo de un tiempo entregamos el premio (cuanto más tarde, más le costará entender) …el can no sabrá el porqué de esa recompensa, no asociará el sentarse con comida/pelota. De esta manera puede que no le interese volver a repetir dicha conducta. De la misma manera, cuando asociemos el sonido del clicker con el premio, la entrega de este último deberá ser lo antes posible después de haber realizado la señal.
Con el clicker (reforzador secundario) marcamos (o deberemos marcar cuanto antes mejor) el comportamiento que buscamos exactamente en el momento que realiza dicho comportamiento. Ya comentaremos más adelante la manera de aplicarlo en casos comunes y cotidianos.
En resumen, una simple caja que en su interior guarda un camino para el entendimiento y la comunicación con nuestra mascota, una estrategia fácil, cómoda y divertida tanto para humanos como para mascotas.

Escrito por raul |